jueves, 12 de julio de 2012

Amnesia

La última gota de alcohol caía sobre los labios de la hermosa mujer. Una de sus tetas con el pezón rosado y en reposo se asomaba entre las sábanas mientras Marcos miraba aterido la escena. Era justo esa hora, la más ignorada por la gente en la que no es de noche ni de día.
Su boca sabía a hiel, vómito y otra amargura que no podía descifrar, quizá el sexo de la mujer o alguna otra comida exótica.
De todo lo que le desconcertaba, dos grandes cosas abordaban su mente sobre lo demás: la primera inclusive le creaba escalofríos, ambos portaban anillos de bodas.

-La mujer se acurruca con las sábanas y llama a Marcos a volver a la cama.

Quite usted que Marcos no recuerde el nombre de la mujer, eso podría explicarse de mil formas, lo que más le preocupaba era que hasta ese instante, el ignoraba su propio nombre...

Minicuento.
REmi
DiegoPM

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