sábado, 30 de octubre de 2010

Silencio.

A Diego no le gusta hablar mucho.
Por eso Icaro-no-habla.
Aunque escribir es hablar en silencio.
Las letras son las únicas que saben aguardar su turno en el silencio.

DPMCH

Futuros de la literatura mexicana.

Apenas ayer me encontré en las calles de esta interminable ciudad a tres jóvenes poetas que ofrecían como cualquier cosa su obra al público leyendo en las calles o en el metro trabajo reciente reclamando por atención (si acaso) a su obra asistiendo a las calles como cerdos ciegos y autistas al matadero con una sonrisa en la cara.
En mi no humilde opinión -que jamás he sido humilde- los creadores de cualquier tipo deberían de preciar más su obra, el arte es como un inmenso Dios paralítico, comparable a un vegetal enorme que ni habla-ni come-ni ve, pero que por su sola presencia se da a respetar.
No sé si creerán que son el futuro de la vacía literatura mexicana, (me refiero a estos últimos días) y que están predestinados a ser encontrados por alguién para suplir la ausencia de calidad que percibe el arte escrito en nuestro país y que eso de pedir una moneda a cambio de una lectura pública es el camino al mejor hacer con su trabajo. Si eso son las letras me retiraría de inmediato de ellas.
También por ahí está mucho escritor buscando la fama, creándose seguidores y haciendo su propio medio para tener fama y fortuna, el arte tampoco es eso. No es ni aparecer en sitios y ser reconocido, hacer textos insufribles y huecos que impresos en papel serán leídos por unos cuantos que al final se creerán de esa fama inventada para decir que son grandes sin en que en el fondo gusten de ellos.
El arte no es tomar un micrófono y decir burradas al respetable público, todo tan solo para opinar cosas que al final son irrelevantes, no es buscar altavoces para ser escuchado, ni hacer eventos para ser visto en todos lados como el héroe del día o el ejemplo a seguir.
Tampoco es escribir en estados alterados experimentando quién sabe qué. Ser escritor no es escribir toda tu vida cuentos o poemas o novelas, ni vivir una vida de locura sufrimiento o pasión, ser escritor es escribir y respetar, preciar los escritos y apreciar que las letras son tu vida.
Ser escritor es escribir -con todo lo que ello significa y punto.

DPMCH

miércoles, 27 de octubre de 2010

Dime.

Existen caminos distintos a cada paso que uno da. Me imagino que en vez de calles un día encontraré un camino que diga exactamente mi nombre y me diga a qué lugar debo ir.Que me diga qué hacer y exactamente adonde voy.Lo cierto es que el camino lo elegimos nosotros.Aunque no sabemos adonde irán todos tomamos caminos distintos, unos se encuentran y otros se pierden.Algunos se van y no vuelven.También suelen llamarlo vida.
DPMCH

La vida no es un espacio vacío.

Una vez me dijeron que yo era extraño.
No especial, pero si extraño, me dijeron que todos generalmente cuando se presentan hablan bien de sí mismos, que después uno era el que conocía lo malo de esa persona, sin embargo ese día que conocí a ese alguien me hizo ver que yo no hablaba bien de mí.
La vida no es un espacio vacío que debamos llenar con cosas que coleccionamos a lo largo de nuestra vida entera.
Triste me parece que desde hace mucho perdí el interés en impresionar a la gente, lo que hoy me gustaría es acabar esa novela larga que me ha llevado tantos años no escribir y que hoy en la mañana me parece no llegarà a su final jamás. A lo lejos se ve a veces de más años de los que tiene, otras de menos y si fuera una persona tendría unos labios medianos rosados mordidos de angustia.
Estas últimas tardes se me han hecho pasibles e imposibles, da angustia verse adentro de rutinas que aceptaste como tu propia vida y de pronto darte cuenta que tu eres el que mantiene esas rutinas vivas.
Esa tarde que me dijeron extraño hacía un viento terrible; parecía que el mundo quería huir a otro lado y buscaba desprenderse de si mismo hasta llegar a algún sitio.
No sé adónde.
Yo observaba una tetera hirviendo mientras contaba las mil y un razones para que nadie creyera que yo era especial. Y es que el ser singular no significa algo bueno necesariamente. Por eso esa tarde en la que las mariposas caían como hojas muertas, el cielo gritaba, los árboles bailaban y la tetera titilaba; de pronto tras escuchar la calificación que no pedí me quedé callado. Estaba ocurriendo un pequeño desastre.

DPMCH